domingo, 15 de noviembre de 2020

Det som en gang var 

 "Conocí a Varg Vikernes el día que lo interrogué por primera vez. Fuimos a su casa. Llamamos a la puerta. Ni rastro. Entonces se escuchó un golpe y abrió la puerta. Se quedó ahí parado con un demencial mazo lleno de pinchos. Nos echó una mirada fea.
Se discutió si debería ser trasladado a Oslo, o si tendríamos que llevarlo en avión o en tren. Finalmente lo llevamos en coche. Nos pusimos en camino. Él estaba sentado en el medio, entre dos policías. Al final se quedó dormido. Bajó la cabeza y todo quedó en silencio. Simplemente conducíamos. Más tarde se despertó y era como un niño que se despierta. Sonrisa en la cara, ojos brillantes y bonitos... Miró hacia arriba y dijo "Buenos días". Y entonces probablemente se dió cuenta de dónde estaba. Puso una mirada dura. Se volvió frío y oscuro. Entonces se quedó completamente quieto. Pero durante esos segundos en que fue un niño pequeño que se despierta por la mañana... entonces vi que también era humano. Era Kristian Vikernes."
 
Knut Nysæter