La trayectoria como fotógrafo de Lewis Carroll se extendió entre 1858 y 1880 por lo que puede considerarse un verdadero pionero del género. Practicó diversos terrenos de la fotografía, pero fueron los retratos los que le dieron más popularidad dejando testimonio de personajes tan interesantes del periodo victoriano como Rossetti o John Everet Millais.
Aunque buena parte de los originales de Carroll se han perdido por diversas circunstancias a lo largo del tiempo, aún son varios centenares de imágenes las que se conservan. La obra definitiva acerca de su actividad como fotógrafo (Lewis Carroll, Photographer, de Roger Taylor, 2002) documenta exhaustivamente cada una de las fotografías que se han conservado.
Su obra fue reconocida póstumamente gracias a su reivindicación por parte de los fotógrafos del pictorialismo, así como al apoyo del Círculo de Bloomsbury, en el que se hallaba Virginia Woolf. En la actualidad, es considerado uno de los fotógrafos victorianos más importantes, y, con seguridad, el más influyente en la fotografía artística contemporánea.
Podéis ver algunas de sus fotografías AQUÍ
Os dejo una pequeña selección.









